"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor"
Gabriel García Márquez

jueves, 17 de noviembre de 2016

este jueves un relato: Cuestión de tiempo


¡Cuestión de tiempo!  Muchas veces he escuchado decir “es una cuestión de tiempo”.

Es una cuestión de tiempo: para que se adapte, para que se canse, para que vuelva, para que se vaya, para que crezca, para que todo se solucione.
¿Y qué me dices del tiempo y sus cuestiones? el tiempo y el amor, el tiempo y la política, el tiempo y la muerte, el tiempo y la vida, el tiempo y la verdad, y, ¿el tiempo climático? es lo más parecido a comenzar a tener una cuestión.
Dejemos al tiempo en paz, y ya de usarlo como excusa. En definitiva nosotros somos la cuestión y el tiempo simplemente la excusa perfecta.  La verdad no sé qué es el tiempo, porque puedo decir: ¡como ha pasado el tiempo! y yo ya he envejecido, pero en realidad no es el tiempo que paso, soy yo la que con tiempo y sin tiempo he envejecido.

Eso sí, por mas cuestiones que aparezcan, tú eres para mi lo mas hermoso, de todos los tiempos.


Otras cuestiones de tiempo en "Matices en la vida"




lunes, 7 de noviembre de 2016

la radio

La radio la escucho de fondo el día entero; Por momentos, es el murmullo donde me acurruco, ¡Despierta de a ratos! Otras veces...ese murmullo, es el fondo de mi silencio. El silencio que acostumbro habitar. Y con quien...nos tomamos la libertad de dialogar. 

martes, 1 de noviembre de 2016

sin titulo

...a veces 
necesito una halagadora Mentira
(muy piadosa)
para amanecer
 en las noches oscuras...

lunes, 14 de diciembre de 2015

♪♪ un par de notas al regresar...

me pregunto cada día, ¿Cuanto y cuando se termina esto? No lo digo muy alto, puede sonar mal, muy mal para algunos y preocupante para otros. ¡entonces! ¿cual es la parte egoísta del tema? quedar bien de tal manera que el peso del agobio todos los días crezca, o ser terriblemente egoísta y sentir que queremos partir a la paz de la lealtad a uno mismo.
No hay suerte, si constancia y dedicación a lo que se quiere.
En el mundo del revés, también nos siguen engañando.
¿La esperanza de que color es?

martes, 15 de septiembre de 2015

♪ un par de notas al regresar...


Tendría que haber escrito desde ese micro para contarte mi sueño, pero esa puta manera de no encontrar un papel aunque arrugado, malgastado, perdido. Ni hablar de bolígrafos secos. ¡Que va! ni siquiera el lápiz de labios para dibujar mi boca callada. Porque así son los días de realidad, donde las raíces se empeñan en atrapar mis pies que no pueden avanzar, y sin embargo: en mi sueño tan alto e inalcanzable, te abrazo, ¡te abrazo tanto! Que parecemos renacer en la eternidad del milagro natural. 

Pero esa puta manera de despertar, me recuerda, que es un día más…


jueves, 30 de abril de 2015

la esquina


Se había sentado en la banca de la plaza, y espero con ansiedad la llegada de sus amigas y colegas, creía fervientemente que esta reunión, daría un nuevo giro a sus desdichados días. En las espera, pensó, en cada uno de esos momentos vividos, los recuerdos se le alborotaron al querer salir todos juntos a la vez ¡eran tantos, y tan diverso!

“las risas, bailan alrededor de los pequeños que acompañados por sus mayores no se sueltan de sus manos para cruzar la calle; una pelota se desliza, después de haber golpeado en la pared al grito de un gol de campeonato; grupos de distintos barrios venían a enfrentarse a una pelea territorial, unos empujones que se desvanecieron por el unísono sonido de un silbido al ver pasar a la linda del barrio; ¿y la vecina del primer piso? siempre tan oportuna, ¡Vagos vayan a estudiar!; la música de un viernes de amigos, coronando los fuegos de artificio de fin de año, vecinos sentados en sus sillas miran el espectáculo de la renovada juventud; madrugadas de besos apasionados y confesiones desesperadas, lágrimas de amores que se han ido y la alegría por del nuevo vecino que se acaba de mudar”

¡Infinidad de historia, guarda la esquina del barrio!

Un puñal, fue clavado en su corazón, como en tantas otras esquinas, compañeras y amigas, y vio a la inseguridad de cara-muerte.


Y comprendió que ya no habría  más “a la vuelta de la esquina”