"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor"
Gabriel García Márquez

sábado, 9 de febrero de 2008

el cuadro

No puedo precisar cuando pase el margen de la vigilia, un sueño repentino se apodero, la imagen parecía real. Fue como abrir la puerta a otro mundo, ¡Una sensación de hechizo! se apodero y me llevo en línea recta hacia él. Todo se disipaba a mí alrededor. Me envolvió un misterioso deseo de entrar, cuadro maldito o divino, no logre entender. El, sentado con su mano posado en la rodilla, ojos penetrantes, sentí fuerte el impacto, desee saber que estaba observando, por momentos era su mano, cambiaba bruscamente. Sentí temor, al mismo tiempo me invadía la intriga, callado, decía tantas cosas, que no logre descifrar. ¿Me habrá atrapado? Era un juego de colores, luces y perspectivas, quien sabe. Tome aliento e intente escapar, la imagen quedo registrada en lo mas profundo de mi memoria, a veces siento que me persigue, al girar, solo siento un suspirar. Solo quede mirando mi mano, solo recuerdo, colocar el cuadro en su lugar.