"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor"
Gabriel García Márquez

sábado, 29 de octubre de 2011

el mar

Amo el mar. Su inmensidad. Me gusta detenidamente observarlo, escuchar su música sonora inconfundible. Susurro suave y profundo en mis oídos que va penetrando por cada poro de mi piel, hasta lograr estremecerme. Me sacude de tal manera, que mis ojos se humedecen. Se humedecen hasta la angustia de saberlo tan único, majestuoso e inabarcable. Te va hipnotizando. Cuando penetras en el, sin darte cuenta te envuelve en un manto de caricias, perteneciente a su encanto natural. Al voltear a ver, ya te atrapo, ya le perteneces. Puede hacer contigo lo que le plazca, acariciarte, amarte o sacarte la vida. Y si quiere, con sutil delicadeza, te regala una bella ola que te devuelve a la orilla. Pero una vez que lo evidencias, ya nunca lo puedes olvidar.
Se le parece tanto al amor...

(2009)

lunes, 24 de octubre de 2011

Buenos Aires, mi media París

Veo a través de la imaginación, humedecida, por la emoción que me habilita cada imagen, y la nostalgia donde jamás he estado.

Calles, que bien podría ser cualquier esquina del barrio de San Telmo, la Plaza San Martín, los bosques de Palermo, el Obelisco y la Avenida del Libertador.

¡OH! París, París...parece sonreír desde el amanecer hasta la medianoche de la Torre Eiffel.

¡ Déjame soñar!...que esta ciudad se le parece. Mientras tu te pierdes en la melodía del piano de los años 20, junto a la bella Zelda y Scott Fitzgerald. y Hemingway te habla de muerte y amor...

"Creo que el amor que es verdadero y real, crea una tregua con la muerte. La cobardía viene de no amor o no amar bien, que es lo mismo. Cuando el hombre que es verdadero y valiente, mira cara a cara a la muerte...como los cazadores de rinocerontes que conozco, o Belmonte...que es valiente de verdad. Porque como aman con suficiente pasión apartan a la muerte de su mente. Hasta que vuelve, como hace con todos los hombres. Y es hora de volver hacer el amor de verdad. ¡ Piénselo bien!" 

Con mi pañuelo en mano, no dejo de mirarte, sentada en la butaca, deseando por unos segundos, se apodere el hechizo de la Rosa purpura del Cairo; pero tu te vas con la bella Adriana, sin siquiera advertir mi presencia.

Querido Gil, lo cierto, es esta realidad, nuestra época dorada.

Debo confesarte, que muchas veces desee, ser la protagonista de Jean Austen, y también, de alguna película  de amor...

Buenos Aires, es tan bonita como París.
Y a mi, me gusta caminar bajo la lluvia...

*El fragmento, es textual de la película.
 dedicada a Gil Pender.

viernes, 21 de octubre de 2011

las mariposas de Simona

Habían pronosticado ayer en el noticiero, lluvia torrencial para hoy.  Irónicamente el día destello desde los primeros indicios, sin ninguna pincelada blanca en el cielo.

Simona, despertó sonriente, y mientras se desperezaba, pensaba en salir a caminar, y ya que el sonido había vuelto a su vida, quiso buscar algunas notas dentro suyo.

Después del desayuno se puso su vestido blanco con flores rojas por donde se le vuelan las mariposas, y; hecho a andar.

Pensó en el silencio, ese silencio que calla lo que dice, que se prolonga en el tiempo y no posee retorno, vio su daño invisible, que produce heridas irreversibles.
Pensó en el ruido, ese ruido que provoca el que no habla, el ruido que aturde cuando las palabras no son claras, el ruido direccional, el que confunde y ciega la razón.

Pensó, pensó, pensó…hasta que se puso una mano en el corazón.

Mientras unas notas comenzaron a brotar, de sus pies, de sus manos, de su voz, de su alma… las mariposas fueron las que comenzaron a cantar, hasta que simplemente comprendió.

 “comprendió que un buen lugar es aquel, donde el silencio, no es invisible, es pausa, acompañamiento y sobre todo, habla de nuestra presencia”.

domingo, 16 de octubre de 2011

odinos


Simona, la luna y yo
queremos escuchar un sonido en tanto silencio.
hasta que se despeje...

(Foto: Cecy Octubre 2011/ Tigre)

miércoles, 12 de octubre de 2011

ocho

Nostalgias de chispas en el alborear de lluvia
se refleja en todos los cristales, la luz y mi sonrisa.
Abordo el instante pronunciando ensueño
lisonjeo palabras para que no se escapen.
Inquietud
Deidades que nos protegen
de la locura.
El momento se hace toda poesía e ilusión.
Es la hora de un cielo sin tiempo
calendario sin escusa, predilección.
Indicativo
Tú pones la armonía
mientras tejo complicidad.
Encanto
Provocar un aclarecer en cualquier momento.

sábado, 8 de octubre de 2011

lontananza

Estaban sentados frente a frente, que no es lo mismo que enfrentados. Se miraban desde la lejanía que marcaba la separación de sus asientos, que no es lo mismo que su propio acercamiento. Se oía el canto de las voces de unos pequeños. El sol residía guerrero, sacudido por el viento.

¡que nadan abiertos!
-Dice la chiquilla de pecas
que acarrea una bolsa
con un pecesito inquieto-. 

El aire es un remolino sostenido por la pesadez donde se suspende el día. ¡Así se paseaba la media tarde! Se divisaban con ojos entreabiertos, los que aguardan el jardín tantas veces soñado. Al retorno de unas manos arrebujadas, que acarician, solamente las ganas. Se toman fuerte de sus sillas, las que son delicadamente animadas por esas voces de niños en jóvenes nietos.

lunes, 3 de octubre de 2011

siete

Todo concluye al fin, nada puede escapar, todo tiene un final, todo termina.
Tengo que comprender no es eterna la vida, el llanto y la risa, allí termina.
Todo demuestra que al final de cuenta termino cada día, empiezo cada día.
Pensando en mañana, fracaso hoy.
Vox Dei

Cuando siento que concluyo
seguramente
estoy volviendo a empezar.
Pero no es tan solo algo nuevo.
Es la mezcla de aquello
que llevo y lo que vendrá.
Tomo distancia
mientras me acerco.
Perspectiva.
Respiro.
Cierro mis ojos para sentir
la lluvia
el cielo
la tierra
este viejo y nuevo universo.
Acaricio el momento.
Y mis manos son mis ojos
y mis ojos son mis sentidos
todo es la vida
esa copiosa manía
del andar.