"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor"
Gabriel García Márquez

martes, 20 de mayo de 2014

palabra con Sindel




Hace tres días que daba vueltas por la estancia de la Arboleda, esperaba ansiosa la llegada de su hermano y su regalo, un caballo que era un espectáculo de hermoso. Deseaba que ese amigo suyo, tan enfurruñado no viniera, pero su corazón la traicionaba al instante.

La advertencia de su padre, fue contundente: ¡No montaras a Ulises, hasta que Franco lo dome!

Las tardes venideras, Clarisa, se sentaba cerca del picadero, viendo los avances de Ulises, mientras Franco, como siempre, mostraba su temperamento orgulloso, que a ella tanto le irritaba, también le exasperaba la manera que el caballo le respondía, o las caricias que el, le impartía sin llegar a ella.

Extasiada, miraba, su porte al andar, la cabeza siempre en alto.
Franco solo se dirigía a ella de manera displicente, para permitir que Ulises, hiciera amistad.

Cansada de la situación, esa misma noche, mientras todos dormían, se vistió con sus pantalones de montar, la camiseta de mangas larga y la sudadera, las botas, las llevaba en la mano para no hacer ruido y poder salir minuciosa de la casa.

Acaricio a Ulises con todo su ansiedad acumulada, después de colocarse las botas, lo monto, y ambos salieron campo adentro y se perdieron en la inmensidad de una noche estrellada, de un cielo azul abusivo, los dos sentían que las alas de libertad crecían a cada galope.

Al llegar a la playa, Clarisa desmonto, y; sin quitar la mano de la cabellera de su Ulises, contemplaron juntos, los ruidos del silencio.

Franco, que advirtió la salida de Clarisa, la siguió, como un gato sigiloso, montado en su Aragón.

Se acerco y la tomo de la cintura, ella giro, y se encontró con sus ojos grises, caminaron juntos por los bordes de la playa y en un claro de luna, la indiferencia se desvaneció en un esperado beso.


otras playas encontraras en casa de nuestra amiga Sindel.

    




27 comentarios:

  1. Me voy al hospital de urgencias... demasiado dulce para mí.

    :P

    Besos.

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  2. Romántico a morir... como aquellas novelas que leíamos de quinceañeras.

    ¡Qué recuerdos, amiga!

    Un beso.

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  3. Una historia tan dulce y romántica que convierte la playa en el escenario perfecto para ese final. Me gustó mucho, es suave, y tierna.
    Un beso enorme.

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  4. Ohhhh, super romántico amiga, me encantó. Besitosss.

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  5. Me ha gustado este paseo romántico por la playa de sus sueños.
    Besos

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  6. Precioso, dulce, romántico, has reunido los ingredientes de una historia perfecta. Saltos y brincos

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  7. Lindoooooooooooooooooooo y romántico.
    Cariños para ti!!!
    mar

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  8. Precioso, hay un romanticismo que está haciéndonos falta.
    Me encanto tu “playa”
    Cariños…

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  9. Guau que bonito...me ha encantado!

    Es que en el fondo somos unas románticas jeje.

    Besos feliz semana Cecy.

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  10. Pero que romanticismo! Una bella playa con una historia de amor. Y valla que final!
    Saludos

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  11. Una historia de amor y mar, de playa y cabalgatas, de recelo y encuentro...casi una novela mejicana! jejeje
    Un besito.
    =)

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  12. y que toda esta historia haya surgido del concepto "playa"... viva la imaginación! :)

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  13. Nada más romántico que un paseo a caballo por una hermosa playa y con un amor a tu vera.
    Dan mucho juego las playas para escribir como he podido comprobar con varios de los participantes.
    Saludos desde Tenrife.

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  14. ¡Oh, Cecy!, realmente soñador este relato y su final...¡no podía esperarse menos!.
    Me gusta también que aparezcan caballos, no solo porque me gustan los animales sino porque aportan lirismo al relato; ese cabalgar hasta la playa...esa persecución de Clarisa...crea un ambiente romántico.

    Un abrazo.

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  15. ¡¡¡OOOOOOOOOOOOOOOOOH!!! qué bonitooooooooo

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  16. No hay palabras, veo la imagen, precioso.
    Un abrazo

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  17. Me gusta esto de leerte en relato más extenso y detallado, recreando un ambiente romántico.

    qué ganas da de andar por la playa!

    besos

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  18. Romántico.
    Me pareciera que las dificultades de las que se ve rodeada la protagonista son retos para alcanzar sus metas amorosas, como si ese caballo fuera el hombre que quiere ser domado.
    Gracias por pasar por mis diarios que también son tuyos.
    Nos leemos.

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  19. Y desde entonces aquella playa se llamó "la playa del amor".

    Besos

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  20. "Todo lo que voy escribiendo en estas páginas
    aunque este en primera persona
    no siempre se trata de mi."

    ¿Y como sabemos si esta vez, en esta romántica historia de caballos, noche y playa, no se trata de ti?

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  21. ¡estás a puro romance Cecy!!!!!!

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  22. Después de un paseo (a caballo) se impuso la Ley del deseo, y en la arena de la playa las huellas de los cuatro certifican el momento...

    Besos.

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  23. Pienso que no es imaginable mejor escenario que una noche estrellada, una playa y un paseo a caballo, para que el amor se manifieste y triunfe.
    Un fuerte abrazo.

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  24. Qué bella historia!!!
    Creo que una playa en la noche regala toda una inmensidad natural más que propicia para que las miradas hablen y titilen como estrellas, y los labios se unan como la espuma del mar lamiendo la arena.
    Me encantó!
    Besos!
    Gaby*

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  25. La aparente indiferencia en cuanto desaparece dejar aflorar la pasión y la riqueza del deseo¡¡¡

    Besos muchos ♥

    tRamos

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