"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor"
Gabriel García Márquez

jueves, 19 de junio de 2014

palabra 24 de 52



Son los últimos peldaños de su vida, se presiente la intensidad, impostergable, de su partida. Con su andar en concordancia, la Sirena, deja que el brillo de su amiga, la ilumine. Se ve refleja en las aguas blancas y negras. Es una pintura de época, y en sus matices, ve las danzas, sus odas acompañadas por las liras de los caprichosos y hasta los hechizos a las aves de paso con sus fabulosos bergantines, se va… y con ella, las aventuras. Se desliza una lágrima caracol, que contara su única historia de amor…oirás al bravío mar…



Otras sirenas en casa de nuestra amiga Sindel