"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor"
Gabriel García Márquez

martes, 27 de mayo de 2014

palabra 22 de 52



No insistas, yo no hablo con recuerdos. ¿Quien puede asegura que tienes fidelidad? Seguramente eres una invención de lo que creo que fue. ¡Ya no insistas! Retornas una y otra vez y no aceptas que has entrado en mi pasado, no hay nada que te pertenezca de mi presente. ¿Sabes? Yo creí que era una empedernida nostalgiosa por tus múltiples apariciones. Lo cierto es que me he dado cuenta que tú, sufres de recurrencia. Que quede claro. Yo, soy una inventora de historias, y tu, una simple imagen desteñida por el tiempo. ¡Bah! un simple recuerdo. Aunque no nos podemos desprender...


otros recuerdos en casa de nuestra amiga Sindel




sábado, 24 de mayo de 2014

CIERRE DE CONVOCATORIA

Un lindo tango para despedir la noche






 la próxima convocatoria es en la casa de nuestra compañera Auxi
los invito a pasar por: Llanuras Abisales


jueves, 22 de mayo de 2014

este jueves un relato: me perdí en la noche





Me perdí en la noche. En el imperio de esta noche, con pleno dominio y conocimiento de las sensaciones que se apoderan de mis instintos más primitivos, y hambrientos de ti. Mientras me adueño del momento. Deseo y quiero ver, como brotan tus palabras, que piden, suplican, repiten mi nombre, hasta que tu voz es un susurro ronco rendido.
Mis ojos, recorren ansiosa los detalles, tu cara, tus manos, y la manera de rebullirte ante mi desvergonzada lengua, que surca cada jurisdicción de tu poderío, tu entusiasmo se debate y toca mi cintura con desesperación.
Mis manos atacan las tuyas, que sufren la incontenible sensación de desplazarse. Veo tus ojos inyectados de pasión, que desprenden agudeza, en la oleada locura. Se ahoga tu gemido, que sube desde tus pies hasta el estallido contenido, que espera, bajo mi humedad.
Te muerdo, te araño, te beso, te hago indispensablemente mío, con desprejuiciada vehemencia. La agazapada lucidez se enreda; manos, piernas, cavidades, fluidos, hasta tú elocuente embiste que sacude la bahía una y otra vez y la extenuación se deja caer en arenas francas.
¡Te pierdes en mi noche!
Tu aroma salvaje se entremezcla con la victoria del mío. Mientras mi corazón, late junto al tuyo.




pasen a perderse en la noche de los relatos aquí






martes, 20 de mayo de 2014

palabra 21 de 52




Hace tres días que daba vueltas por la estancia de la Arboleda, esperaba ansiosa la llegada de su hermano y su regalo, un caballo que era un espectáculo de hermoso. Deseaba que ese amigo suyo, tan enfurruñado no viniera, pero su corazón la traicionaba al instante.

La advertencia de su padre, fue contundente: ¡No montaras a Ulises, hasta que Franco lo dome!

Las tardes venideras, Clarisa, se sentaba cerca del picadero, viendo los avances de Ulises, mientras Franco, como siempre, mostraba su temperamento orgulloso, que a ella tanto le irritaba, también le exasperaba la manera que el caballo le respondía, o las caricias que el, le impartía sin llegar a ella.

Extasiada, miraba, su porte al andar, la cabeza siempre en alto.
Franco solo se dirigía a ella de manera displicente, para permitir que Ulises, hiciera amistad.

Cansada de la situación, esa misma noche, mientras todos dormían, se vistió con sus pantalones de montar, la camiseta de mangas larga y la sudadera, las botas, las llevaba en la mano para no hacer ruido y poder salir minuciosa de la casa.

Acaricio a Ulises con todo su ansiedad acumulada, después de colocarse las botas, lo monto, y ambos salieron campo adentro y se perdieron en la inmensidad de una noche estrellada, de un cielo azul abusivo, los dos sentían que las alas de libertad crecían a cada galope.

Al llegar a la playa, Clarisa desmonto, y; sin quitar la mano de la cabellera de su Ulises, contemplaron juntos, los ruidos del silencio.

Franco, que advirtió la salida de Clarisa, la siguió, como un gato sigiloso, montado en su Aragón.

Se acerco y la tomo de la cintura, ella giro, y se encontró con sus ojos grises, caminaron juntos por los bordes de la playa y en un claro de luna, la indiferencia se desvaneció en un esperado beso.


otras playas encontraras en casa de nuestra amiga Sindel.

    


sábado, 17 de mayo de 2014

CONVOCATORIA: este jueves un relato


Bienvenidos a:

"Simona, la luna y yo".


el título de la consigna para este jueves es: Me perdí en la noche

La imagen es una creación de nuestra compañera Gaby* del blog “mis letras insomnes”, que ha aceptado gustosa a mi pedido, y nos premia con esta preciosura artística, para que nos acompañe este jueves de relatos.




“Muchísimas gracias Gaby*”


Me perdí en la noche: con tus encantos, por seguir tus pasos, cuando me quisieron atrapar, al cometer el crimen, cuando te abandone o me abandonaste, cuando nos fuimos de copas, de fiesta, porque tenía ganas. Bailando, cantando, amando, llorando, muriendo, piérdanse como más les guste…

Ey! vuelvan el jueves a dejar su enlace para volvernos a perder leyendo y disfrutando a los compañeros. 

Todos conocemos las normas, tratemos en la medida de lo posible, leer a todos los compañeros, cualquier duda me escriben en comentario y tratare de responder a la brevedad.




Muchas gracias J





jueves, 15 de mayo de 2014

este jueves un relato: el Patio




La luz del sol regresa cuando la tarde es propicia, porque hay días, que la picara lluvia, le gana en la carrera, y se burla, jugando a las escondidas en el Patio de mi infancia. Mi abuela le ceba mates a mi madre, mientras ella, riega las plantas que lucen en la galería, y yo, correteo detrás con el palo secador.

En el patio de mi infancia, juega mi hermano mayor, mi perra Lili, se festejan nuestros cumpleaños, y se prepara el carnaval; pelotas, muñecas, autos, bicicletas y triciclos, son testigos, de risas, llantos, caídas y peleas.

El patio de mi infancia, guarda, las historias de Robin Hood, las canciones de María Elena Walsh, los libros de José Mauro de Vasconcelos, Julio Verne, y las meriendas junto a Tom y Jerry.

Al evocar aquel Patio, el de mi infancia, se estremece el recuerdo.



   
 mas historias en el Patio de nuestra amiga María José



lunes, 12 de mayo de 2014

palabra 20 de 52


Lejos, aletean de mi razón, 
las mariposas
que anidadas a este día gris
lloran,
lágrimas espesas, de tu aletargado adiós.





propuesta de nuestra amiga Sindel 


jueves, 8 de mayo de 2014

este jueves un relato: romances ambientados




Loli, economista, se sentía como una rana ejerciendo de auxiliar administrativa en las oficinas de la Policía Local del Ayuntamiento de Almansa.
Tendida sobre la arena de la playa, leyendo una novela, sentía que el mundo, giraba bajo sus designios.

Juan, ingeniero, se sentía como un sapo mientras realizaba mediciones para la constructora Barnes & Co Iberia a cambio de seiscientos euros mensuales. Ese viernes de fiesta se sentía libre mientras paseaba por la playa.

En sus respectivos celulares cayeron los mismos mensajes:

En tres días de primavera, en Alicante capital, se consuman 237.429 actos sexuales,a plena satisfacción de los actuantes.Tengo esa impresión

Los "puentes" de los festivos se inician en medio de una charca y terminan en medio de la misma charca.

La risotada de él fue advertida por Loli; él giro su mirada y la dejó sobre ella, la misma Loli que se escondía tras el libro que leía cuando sus miradas se encontraron.
Está leyendo la novela que acabo de terminar, un buen señuelo pensó Juan, cuya fuente de su atención seguían siendo las curvas que recubría un bikini naranja.

Solo cuento con unos días, mejor no pensarlo. Una sonrisa como el polen, dirigida por la brisa hace propicia la primavera. Sentenció para sí, Loli.

Con el pretexto de la novela, surgió un manantial, que al descubrir la coincidencia en las causas de las risas simultáneas, se transformó en una corriente por la que ambos se dejaron llevar, haciendo testigo al puente de cómo ambos saciaban su sed.
Ellos, acostumbrados al agua de sus charcas, se movieron con felicidad en este océano.

Un océano que tenía fecha de final, aquel domingo al mediodía, cuando cada cual tuviera que volver a su charca.

Loli, economista, sentada en las oficinas del Ayuntamiento, se sentía una Sirena.
Juan, ingeniero, realizaba mediciones en la constructora, sintiendo que era Poseidón.

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Este relato está escrito en colaboración con mi querido amigo Juan Carlos dentro de la propuesta realizada por Mónica. Otros relatos sobre romances ambientados en el blog Neogéminis.




lunes, 5 de mayo de 2014

palabra 19 de 52




La calma, baila con las esencias, vainilla y mirra, todas las mañanas al despertar. La suave claridad, juega con los bordados de la cama, y mis dedos todavía están en las páginas de alguna aventura, donde Morfeo me conquisto antes de cerrar el libro. El silencio, monótono, se interrumpe en el lejano ruido de ciudad. Mis primeras palabras son caricias bajas, para mi pequeño y peludo holgazán, preámbulo de merienda; tostadas, manteca y miel, con el aroma de la leche, mezcla inconfundible, cuando se templa con el café.  Es un pequeño esbozo, una estampa, donde adoro estar, es simplemente un poquito de mi hogar.



propuesta de nuestra querida amiga Sindel



jueves, 1 de mayo de 2014

este jueves un relato: crisis


“Cuando alguien se siente brillantemente desgraciado, entonces sí vale la pena llorar con acompañamiento de temblores, convulsiones, y, sobre todo, con público. Pero, cuando además de desgraciado, uno se siente opaco, cuando no queda sitio para la rebeldía, el sacrificio o la heroicidad, entonces hay que llorar sin ruido, porque nadie puede ayudar y porque uno tiene conciencia de que eso pasa y al final se retoma el equilibrio, la normalidad”                                                  
   “La tregua – Mario Benedetti”.  


Las calles del día, su tarde y sus noches, se empañan del veneno del odio. Como demonios hambrientos, la sangre te alcanza en cada esquina, al entrar al hogar; o en las sendas de un parque, donde, los árboles se visten de rejas y se esconde la brutalidad.
Los gritos rebotan, en oídos sordos, que azotan indiferentes en los cuerpos cansados, sin legitimidad. Esclavos obligados, barren su propia dignidad, ante el sustento que no llega a prosperar.
Las palabras se derrumban en un rincón, de paredes descascaradas y cielos rasos sin sol. Y el pozo del abismo, los atrapa, y van cayendo con efecto domino, la mala costumbre de la educación.




hablan de crisis los compañeros en casa del amigo Pepe