Esta es mi casa, mi barrio, mi árbol, mi blog. Donde
puedo volver en cada madrugada.
Ni el frío, calor, oscuro y claro me lo impide. No
me pregunta donde estuve, ni por donde me perdí, solo está aquí, donde lo deje la
última vez, quizás esperando que vuelva habitarlo.
No necesito mentirle de musas que ya se han ido, ni
de silencios pretenciosos, ni de muchos papeles en blanco. Jamás le he
contado que nunca lo he olvidado. Porque no está solo.
En esta casa habitan personajes que no
mueren, pequeñas historias de vida, algunos poemas nocturnos, hasta mi gato
malcriado, y esas lágrimas que van hasta donde se encuentran con la risa.
Sé, que en esta casa mi blog, aun tengo un sueño por cumplir, y algún
día, te escribiré el poema más lindo del mundo.
Y siempre vuelvo, porque como dice la letra de un
tango:
“Alguien dijo una vez Que yo me fui de mi
barrio, Cuando? …pero cuando? ¡Si siempre estoy llegando!”






