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miércoles, 3 de julio de 2013

este jueves un relato: nuestra independencia




El 24 de abril, ¡Pobre Coquito! y sus amigos, Panchito, Leoquito, y el “Movimiento natural por los buenos frutos” dieron por finalizada una etapa importante para el destino de los pocos ciudadanos que lograron sobrevivir al atentado que llevaron a cabo, para terminar con los Honorables caballeros Corruptos, que murieron al instante de ser rociados por la planta de la sabiduría.
Después de un tiempo volvió el reposo, se limpio la ciudad y un sentimiento de alegría se apodero del andar paso a paso, con el aire de libertad en el corazón. Llegaron a la conclusión que deberían redactar una carta y proclamarla al mundo entero. 


“Declaración de la independencia de la aldea blog de los buenos frutos”

Nosotros representantes de la aldea de los buenos frutos, reunidos bajo este cielo, invocamos las leyes del universo de Simona y la Luna  para sostener la paz, garantizar el bienestar y sobre todo la libertad de expresión, que con respeto dará lugar a las críticas instructivas, a la confrontación de ideas y sobre todo enaltecer la palabra, fuente de nuestra comunicación. Decretamos de buena voluntad para todos aquellos que quieran formar parte de nuestras travesías en los cuentos, poesías, prosas y relatos jueveros, invocando la protección de Cecy.

Y no quiero ser mas ¡Pobre Coquito! Ahora soy ¡Coquito! a secas.



independientes en casa de la amiga Leonor





miércoles, 24 de abril de 2013

este jueves un relato: terrorismo en 100



¡Pobre Coquito! Corría a contratiempo, tenia que dar lo mejor de si.
Con el apoyo de sus amigos, Panchito, Leoquito y el “movimiento natural por los buenos frutos”.
A media noche, estaban todos preparados con sus cargamentos para dar el mayor y primer atentado de su vida.
La hora indicada había llegado, al grito de: ¡Pobre Coquito! entraron al congreso de los honorables caballeros corruptos, que fueron rociados con la planta de la sabiduría.
Como era de suponer no lo han resistido, murieron instantáneamente.
Al despuntar el día, la noticia circulaba por los diarios del mundo y The Daily Planet’s.



 Para conocer a Coquito, pincha acá



otros atentados en casa de María José




sábado, 23 de febrero de 2013

¿este jueves un relato? saltándome las normas


(imagen tomada de la web)
¡Este es Coquito! Les resumiré su historia.
Coquito nació en el año 2033, después de la primera explosión del mundo, que no ha servido de mucho como experiencia para las generaciones venideras, no ha dejado de ser lo habitual. Lastima. Hay dos clases sociales: la de los honorables caballeros corruptos y la de Coquito, la otra nunca existió para las estadísticas.
Su padre era un asesino a sueldo, no había otra profesión para la clase de Coquito, por lo cual, solo conserva de su padre, el último fotograma, la madre como buena madre, tenia que sobrevivir a las penurias del entonces, trabajó incansablemente de servidora de deseos ajenos, en realidad, otra cosa la mujer no sabia hacer y como es una profesión que nunca acaba...bue ¡Si, si! lo hacia muy bien. Abandono a Coquito a la suerte del bando que no entra en las estadísticas, ¡pobre Coquito! nunca mas supo de ella; dicen las malas lenguas que sobrevivieron que se fue con un Asesino amigo de su padre, de apodo “celoso descuartizador”, quien sabe que fue de la madre de Coquito.
Coquito estudio en la escuela: “Nacional de asesinos por un mundo mas limpio”, no le fue fácil sortear tantos años esquivando balas, cuando llego la hora de Licenciarse, su ultima materia consistía en cazar un cachorro de Leopardo y estrangularlo. ¡Pobre Coquito! el animal con sus ojos lleno de compasión le conquisto el corazón, así que tuvieron que huir a los bosques, para no ser alcanzado por la cantidad de colegas que lo declararon traidor.
Pasaron años de absoluta soledad, introspección, internado en esa longitudinal e interminable arboleda, con su amigo que lo llamo “Leoquito”, se alimentaban de frutas y por supuesto de Coco. 
Un muy buen día, descubrió que no estaban solos, que era mucha la gente que paseaba por un sector del bosque, observando se dio cuenta, que realizaban interminables tertulias alrededor de un mantel con una cantidad variada alimentos.
Sigilosamente se metió entre ellos para recorrer el lugar, no entendió porque salían corriendo al primer rugido de Leoquito, pero al llegar a una gran puerta de hierro leyó un cartel que decía: “Jardín botánico”.
Coquito salio a caminar por las calles o lo que quedaba de ellas, nada le gusto lo que fue presentándose a su paso, después de deambular varios días, tardes y sus respectivas noches, viendo solo miseria: gente que mata sin razón o la razón es un peso para comer, gente durmiendo en las calles, guerras, violaciones, robos, secuestros. Y esos hombres que se hacían llamar salvadores con promesas de paz, pan y trabajo que pudo ver y escuchar por radio y televisión, a Coquito le llamo la atención esa sonrisa sin vida y esos colmillos mas los guardaespaldas que les acompañaba, pegando y matando a quien se les quiera acercar.
(Cualquier coincidencia con la realidad corre por cuenta del lector, esto es simplemente la historia de ¡Pobre Coquito!).
Comprendió que el único lugar seguro era el “Jardín”, una especie de arca de Noé, pero el no sabia nada de Noé, tierra santa, ¿mmm? tampoco sabia, pero allí volvió.
Comenzó a estudiar las plantas, árboles y pájaros, y se dijo: este es mi ejército, con quien debo construir un mundo distinto. ¡Pobre Coquito! simple e iluso, para la clase de el era considerado un tarado, para la clase de los honorables caballeros un desestabilizador, la otra, la que no entra en las estadísticas, se empezó acercar para ayudar.  
Formaron un grupo denominado “movimiento natural por los deseos de buenos frutos”, se reunían todas las tardes en el jardín y planificaban estrategias a seguir. Ocurrió que ya estaban haciéndose populares con ¡Pobre Coquito! a la cabeza, y al enterarse de este movimiento los Honorables caballeros Corruptos, comenzaron a perseguirlo.
Una mañana llegó Panchito, y le dijo que lo estaban por tender una trampa, que debía ocultarse por un tiempo, que esa misma tarde lo vendría a buscar. Coquito, pensativo y meditabundo se sentó junto al abedul con su amigo Leoquito, tratando de pensar como seguir, cuando:… ¡Chan, chan! Apareció ella, con su sonrisa iluminada, y sus mariposas voladas. Coquito se descubrió mirándola con total cara de estúpido enamorado. ¡Hola! le dijo ella, me llamo Simona.

¡Nooooooooooo! Corten, corten.
Esto no es así. ¿Qué haces acá Simona? Vos sos de otra historia.
Disculpen no puedo seguir, la historia se me fue de las manos, Coquito hoy debería ser secuestrado y asesinado. ¡y vos! ¿Cómo carajo estas acá? Uffffffffffffffffffff

Se termino, encima ya me encariñe con Coquito.
¡Simona! vamos...





en casa de Gus dicen que se están saltando las normas...