Es tan extraño lo que recordamos de aquello que ya
ha pasado, eso que hemos vivido, esa sensación que tenemos de las imágenes que
se distorsionan con el paso del tiempo, lo que le agregamos o quitamos, según
nuestro estado de ánimo.
Sin darme cuenta, me quedé leyendo escritos de
muchos años atrás, algunos me hicieron estallar en risa, eso fue lindo.
Los que escribí desde el corazón o alma o que te
nacen como bocanada tienen un aroma especial, y los personales son
maravillosamente impactante, porque desde ese entonces han crecido.
Me sentí viajar, mirando el paisaje, y saber que
hay sentimientos que no te abandonan con los años, me hacen descubrir que es un
tesoro único e irrepetible.
No sé qué haría si volviera a nacer, pero en
esta vida, no me arrepiento ni de los errores, porque ese conjunto de vivencia,
recuerdos, gentes me acompañaron, por una razón están en esas imágenes,
escritos, y algunos más cerca de lo que uno se pueda imaginar.
Hasta el día de mi natalicio, a pesar del frío, lo
sigo eligiendo, ya llevamos muchos años juntos, y lo perdono por ser tan
puntual.





