martes, 24 de diciembre de 2013

♥♥♥




Con cariño les deseamos

¡Felices fiestas!



¡¡¡Simona, la luna y yo!!!

jueves, 12 de diciembre de 2013

como árbol para Simona


Simona va perdiendo el pelo pero no sus mañas. Repite como una loca, la frase. Se le ha quedado dando vueltas de tanto escucharla. Vueltas en la manzana de esta vida, porque en la esquina de la esperanza, encontró solamente una esquina. Y de tantas esquinas cruzadas con las vueltas de la vida, sabe de lo que no hizo, y de sus propias ganas que no han tomado impulso.
Se disuelven como lindos pensamientos, como una deliciosa manzana que cuelga a punto de madurar en la copa del árbol. En realidad, sabe que no aprenderá los nombres de la cantidad de árboles que hay en este planeta. Ahora, si sabe, que puede tocarlos, algunos, los más próximos, hasta admirarlos. Disfrutar de su sombra en pleno verano, cobijarse ante la lluvia y observar como se mecen a causa del viento, sus largas ramas en invierno.
Simona respira el dulce aroma que desprenden los árboles que a su alrededor, perfuman sus días.
Días de silencio. Silencio cómplice, que dice, porque escucha y observa. En definitiva es un silencio no por omisión, sino por alusión a aquello que se calla, que no es igual. Y entre el laberinto de las ramificaciones que exceden y caen, la poda es necesaria, sin lastimar la sensibilidad de la pasión que corre por su sabia. Simona es mañosa, y por tanto ha diseñado su  árbol del alma, donde va colocando bolas de presente feliz.






  

martes, 24 de septiembre de 2013

este jueves un relato: abuela Pierina





Mi abuela Pierina desembarco una mañana de agosto con apenas 14 años de niñez y muchos de sufrimiento por tener que dejar su tierra. La bondad de la juventud la lleno de ilusión y se permitió, soñar. Su voz de soprano, pronto se hizo escuchar en toda la tierra bendita de un pueblo con aspiraciones de ciudad. Su madre le enseño todas las actividades que una buena mujer debía tener, cocinar, coser, bordar y callar, hasta la enseñanza oficial rudimentaria. Trabajar junto a los suyos debía ser su prioridad para el sustento diario de su pequeña y humilde familia.
Por esos días una compañía de zarzuela de la gran ciudad, estaba de paso por el pueblo, hospedados a unos pasos de la casa donde vivía Pierina. Un joven de buen talante la escucho una tarde, tan cautivado quedo con su bella voz, que invito a la familia a la representación.
La fiesta siguió entrada la madrugada, bailar fue el mejor de los acercamientos a una promesa de amor que se les prendió a sus corazones.
A el le fue negado el pedido de llevarla, no estaba bien visto que una niña se convirtiera en una publica actriz. Ante la deshonra, fue comprometida en matrimonio con un argentino pudiente veinte años mayor que ella.
Ni su sufrimiento, ni su futuro prometedor como cantante, y las suplicas desesperada torcieron el corazón de su madre.
Por muchos años ella hablo de un mar, de un barco, y el suspiro se le escapaba por los brotes de las arrugas que iban desencadenando el futuro. Pero antes de morir, tomada de mi pequeña mano, puede ver como sus ojos subían hasta un cuadro inexistente, donde el mar inquieto agitaba los corazones en un barco que partió segundos después y la escuche balbucear: "piano, piano si va lontano".



bailar, amar, ver, soñar y morir
esta permitido en casa de Alfredo






martes, 17 de septiembre de 2013

tiempo de compás


Mientras miro las extensas gotas que revolotean en el huracanado viento frío de un invierno, inhóspito. Me apodero de esta quietud, que me invita a conocer al gran personaje que llevo a cabalgar y voy cosiendo el tiempo de miles de separaciones que me hacen el resultado,  me debate, entre la culpa que no he sentido por lo que debí y esa arriesgada manera de deseo, en el destierro por convicción. Y con lágrimas azucaradas, el alma que no tolera los perdigones desparramándose en el cuerpo, se va acurrucando al lado de un mar soñado.  Extiendo los brazos ante la nada de los días. Porque son  las miradas extendida con los ojos muy grandes las que me abren una rendija a las letras de otras historias. Y pienso en mi propia india blanca, en esta tarde, en esta tierra, y ya no maldigo a la prostituta esperanza que me toma por asalto en cada respiro. Pero este es un tiempo de compás, de conocer esa nueva musicalidad, la que me invitara a bailar.








miércoles, 7 de agosto de 2013

este jueves un relato: medianoche




Las estrellas asoman de manera tan asombrosa que cuando miras, ya están en lo alto sonriendo, ¿Y sabes? hacen de telón, cual coro de Ángeles en víspera de primavera. Se me da que el mundo se abre para mí, mientras con un chasquido de dedos y un apretón de ojos, suelto a soñar. Las calles empedradas, los barcitos decorando la plaza, solían ser la mejor sobremesa de una media noche que nos encontraba en el rincón, sentado bajo la ventana, la escusa, el mejor café que aromatizaba un trago fuerte como el de la mirada enamorada. Mi media noche, mi media París, en pleno Buenos Aires, fue ese beso que jamás se convirtió en calabaza.  



medianoche del Jueves en el Daily






lunes, 5 de agosto de 2013

este lunes: azulete


(imagen tomada de la web)

En el azul intenso de la profundidad de la noche
estabas con la mirada pegada a mi desnudez de palabras
fue tan grande mi vergüenza que desentone con rojos y verdes
mientras... te ríes desequilibradamente.


me sumo a la propuesta de Na




miércoles, 31 de julio de 2013

♪¡oh!♪



Cuando las lágrimas se van con las musas
 bailar puede parecer algo lejano
 y el cuerpo tiene otro ritmo
 esta también la posibilidad de subir el volumen y cantar…





o gritar si es necesario...