“el hombre de manera natural desea saber”
Aristóteles
¿y el gato?
La curiosidad es algo que nos atañe a todos, en menor o mayor medida. Un curioso o curiosa vive dentro nuestro, queriendo saber. Algunos se inclinan por cuestiones científicas, otros por la filosofía y otros por meros chusmas, nomas. Podríamos hacer un foro de este tema, ¿verdad? Pero no, este es un blog y yo voy a contar de lo más curioso que tengo en mi vida. El, el rey de la casa, de naturaleza HIPERCURIOSA.
Llego un 5 de enero del 2011, apenas si tenia 45 días de vida, cabía en la palma de mi mano, totalmente pulgoso y fiero. Tan flaquito que su médico veterinario no daba muchas esperanza a que fuera un Rey Gato. Dicho esto, el tipo casi se nos va con un virus contraído porque fue destetado antes de tiempo, y; la gente no avisa cuando algo esta haciendo mal. Lo cual sentí mucha bronca y dije: ¡le daremos batalla! Así salió adelante, el con sus tremendas ganas de vivir, y yo, con mis tremendas ganas de quererlo.

Gato bien alimentado y mimado, despliega toda su seducción de mascota, hace poses, te mira con amor desde cualquier rincón, como si fueras lo mas importante de su vida, no lo dudes, lo sos. Se sabe tan querido, que esa bola peluda va a seguirte a todos lados: a la cocina, dormitorio, patio, balcón, armario, compu, y si te descuidas sale mas rápido que vos a la puerta de tu casa. Empeza a mirar el piso, porque siempre que vas a darte vuelta, esta el, y puedes que te caigas tratando de no pisarlo.

¿Quien dijo que no seria el Rey Gato Tarzán? Se trepa a todos lados, de la mesa a los armarios. Olvídate de tu linda planta, ya fue. Ya se fueron cinco pares de ojotas, algunos vasos, algunas prendas, si, si, esa que mas te gusta, ¿porque? Porque se ha enojado si lo dejaste todo día solo. Al principio, al llegar al hogar, te espera saltando la bolita peluda, feliz de verte. Y con el tiempo sigue feliz, aunque descubrís que se adueño de tu almohada y por supuesto de la cama también, dejo de ser tuya. Viene a recibirte muy sigilosamente tratando de disimular lo que no puede, abre grande su boca de un bostezo y estira sus patas desperezándose.
¿Hemos descubierto lo curioso que puede ser? No lo sabremos nunca en su totalidad. Tiene hambre y sabe que la heladera es un buen lugar, si, aprendió abrirla, por ese motivo la tengo cercada. Abre cualquier puerta que le sea necesaria, de placares, baño, cocina etc. Se mete y revisa cada cosa que llame su atención. Pero este curioso incansable, es un gran compañero y lo ha demostrado cuidando cual soldado, el agua de la pava, así yo, me puedo tomar unos mates. Además merezco de su cuidado.
¿No me creen? ¡¡¡MIREN!!!
( Fotos: Cecy)
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Teresa