miércoles, 22 de julio de 2020

este jueves un relato: Imaginación.





Laura: ¡No es justo! Nosotras no debemos hacer cuarentena, extraño el bar. ¿Y los clientes también estarán de cuarentena? Simona la mira boquiabierta. -Simona: Por ser sus personajes estrellas debería darnos más participación. Ahí está mirando Blacklist. - Laura: Vamos a ver que encontramos en esta cabecita distraída… Mira ese paisaje. ¡Simonaaa!! No te distraigas, aprovechemos, que seguro un par de capítulos no nos prestará atención. Simona: cerremos nuestros bonitos ojos.

Llegaron a un bosque, donde la naturaleza más intacta invadía todo lugar donde sus ojos se posaban. -Laura: ¡Wow! Que calor hace acá. - Simona: por lo que pude leer en la convocatoria de este hermoso paisaje, es un bosque de Cataluña. ¡Vamos a pasear! - Mientras caminaban disfrutando de los sonidos del movimiento natural de árboles, descubrieron aves que jamás habían visto ni escuchado. Asombradas, comenzaron a corretear perdiéndose en su seno cual Caperucitas. -Laura: Simona, hay un canto que desentona bastante, ¿lo escuchas? - Simona: Ahhhhh….  creo que hay alguien aquí, debe ser el roquero solitario. -  Laura: No, ese canto no es de ninguna ave, es un chistido y cada vez es más cercano.

Las chicas se asustaron, y comenzaron con paso apresurado llegar algún sendero seguro y salir del lugar. Fue en ese momento que se toparon con dos sillas plásticas que desentonaban visiblemente. Se miraron las dos, hicieron una expresión levantando sus hombros y fue en ese instante que alguien salió detrás de un árbol. Con los ojos más abiertos que nunca y la respiración contenida se quedaron pálidas. –¡¡ Guapísimas argentinas!!! Os invito a tomar asiento, tengo una sorpresa que obsequiarles. -  Las dos, se sentaron sin pestañar, pero eso no duro mucho tiempo, comenzaron a correr y gritar…. - Simona: ¡¡corre, corre Laura!!, tenemos que volver yaaaaaa. - 

Mientras...  Justiniano corría tras ellas, inocentemente, con un panal de abejas para conquistarlas.

Al llegar a casa, Cecy ya no estaba mirando la serie, estaba despatarrada en el sillón riéndose de sus dos personajes estrellas.



otros relatos en casa de Moly





miércoles, 15 de julio de 2020

este jueves un relato: Internet

Imagen tomada de la wab

Recordando y reflexionando en palabras, sin poesía, sin relato, pero acompañando a los compañeros jueveros en el tema que nos convoca.

La primera vez que fuimos con mi hijo a comprar una computadora. Por supuesto que era para él, yo la miraba desde lejos, pero me daba curiosidad eso que le llamaban Internet. El vendedor y mi hijo hablaban de las utilidades que ese aparato nos proveería. ¿alguna pregunta señora? –Sí, le dije: ¿tiene Internet? Ellos se miraron, esbozando una sonrisa. Comprendí que no debía preguntar más.

Pasado los años, hoy, en casa solo hay wifi, que me permite tener conectado la laptop, el celular, y la televisión (uso exclusivo de Netflix), y en estos días, ya meses de aislamiento obligatorio, es la herramienta que me permite trabajar a remoto, leer los diarios, buscar información, y sobre todo estar comunicada con mi familia y tener esa tranquilidad de verlos en este momento tan difícil.

Internet tiene de todo, pero considero que es como lo utilicemos, como en la vida misma. En lo personal, me da la satisfacción de poder leer lo que quiero con la comodidad y sobre todo tener un espacio tan mío como esta casa, mi blog, que me permite abrir la puerta para sacar a jugar a mis ángeles y demonios que tanto bien me hacen.



mas Internet en casa de María José


domingo, 12 de julio de 2020

Maldita pesadilla-pandémica


Indiferente se presentó la noche
entre detectives y ladrones.
Caí en un adormecimiento
incentivado por el calor de las mantas.
Una expresión lejana me hablo de tu ausencia
todo era confusión, desconsuelo.
Entre esa realidad y el despertar
la voz entrecortada del silencio
se replicaba en mi cabeza.
Me repetía que no podía ser
¿Cuándo paso?, esto es irreal.
Angustia ensordecedora por horas.
Mi pecho herido fue sanado
hasta que solo quedo la fea sensación
de la maldita pesadilla-pandémica.
Y pude abrazar las palabras de mi hijo.







miércoles, 8 de julio de 2020

este jueves un relato: caminos, senderos o rutas





La niña de cuatro años, jugaba en el patio interior de la casa. Allí, donde todos los días veía a la corbatita cantar dentro de esa jaula tal alta para ella. Una tarde con aire triunfante y sin importar los castigos que le esperaban, con una varilla logro abrir la jaula dando paso a la libertad.

Hoy, la mujer que recuerda a su niña, se le cae una lágrima desde la inocencia. Al mirar atrás, comprendió, que la libertad para muchos, significaría su destierro.



otros caminos, senderos o rutas en casa de Myriam





miércoles, 1 de julio de 2020

este jueves un relato: la escalera


Se encontraba cansado de su rutina, la vida citadina, y la contaminación de correr tras los empujones que la vida diaria le presentaba. Como ingeniero había ganado lo suficiente para tener una vida tranquila, quizás sin las ostentaciones que desde niño lo habían acostumbrado.


Eso ya no le importaba, solo quería sentir en su piel la tranquilidad de los vientos nuevos de libertad.

Busco incansablemente un lugar donde hacerlo su hogar y poder realizar su sueño de artista plástico, solo quería jugar con sus pinceles y esa paleta de colores que se le regalaban como un arco iris. 

Llegó a un pueblo de pocos habitantes. Se instaló en una casa que, si bien estaba deshabitada desde mucho tiempo, y a pesar de las advertencias de los pocos pobladores, él la quiso desde el hechizo que sintió al verla.

La sala donde decidió poner su estudio, tenía una gran biblioteca, un sofá cama amplio, una chimenea a leñas, lugar ideal para sus creaciones. Cada noche saboreando su coñac, se instalaba a pintar hasta que el primero rayo de sol lo despertaba. 

Algo estaba ocurriendo, en principio no supo, más de lo que su pintura le mostraba: la sala, la chimenea, la biblioteca, y una hermosa escalera que se perdía al cielo, así sucesivamente cada día, al despertar ella estaba ahí, esa escalera que lo hipnotizaba, por su brillo, sus escalones perfectamente diseñados, las barandas firmes y esa sensación que muy dentro lo insinuaban, así pasaron los años.

Nadie en el pueblo volvió a saber del artista plástico.

Cuenta la historia, que una dama misteriosa que habita en la casa, cada noche bajaba por las escaleras de su cuadro, que ambos bailaban con la música de las leñas quemándose suavemente y antes que cayera el día, ella las subía mientras él, quedaba inmerso en un sueño profundo.

Solo como muestra de esta leyenda, ha quedado en la casa los infinitos cuadros de la misma escalera, en sus distintos ángulos y los pasos que suben y bajan en ella.



mas escaleras en casa de María José-Lugar de Encuentro



miércoles, 24 de junio de 2020

este jueves un relato: MUDANZAS



Las mudanzas para nuestra compañera de trabajo Ester, era algo que formaba parte de su vida desde niña. Mientras que para nosotras era un trastorno, un dolor de cabeza, porque se pone en movimiento muchos sentimientos encontrados en esas pocas veces que nos ha sucedido. Para ella es moneda corriente, así, nos contó su historia, entendiendo que lo hacía para que no nos resultara tan dramático y disfrutemos del cambio. Nos hablaba de lo liberadora que fue siempre desechar todo aquello que uno junta sin ninguna utilidad: papeles, esquelas, tarjetas de felicitaciones, floreros rotos, vasos rajados, platos saltados en las puntas, muebles que caían en desuso, ropa que pasaba de moda, y otras tantas prendas apolilladas.

Afirmaba que lo divertido de mudarse era salir de compras, decorar la nueva morada y renovar el armario. Pero sobre todo hacía hincapié, que tirar todo lo referente a sus infinitos ex amantes, era un placer único.

Lo que nunca llegamos a sospechar que este jueves al encontrarnos a desayunar como hicimos por años, el diario del día y su ausencia, nos revelaría al ver su foto en las noticias policiales que, en sus infinitas mudanzas, también había desechado a cada amante que había caído en desuso en el jardín de cada casa. 


mas mudanzas en casa: Molí del Canyer


miércoles, 17 de junio de 2020

este jueves un relato: FRAGMENTOS





Caminaba por las calles de los sueños de mi creadora. Al llegar a la esquina veo un Peugeot Laundalet 184, que se estaciona y abre su puerta. - ¡Vamos, vamos Simona que nos espera nuestra increíble noche! ¡Ya!!!! Deja de correr, y súbete. - Laura, ¿de dónde sacaste esta maravilla? -Lo tome prestado de la peli, esa que le gusta a la creadora, aprovechemos que está muy dormida, en fin, a divertimos un rato. Dime Simona, ¿Dónde quieres ir? - Pues…. ¿y si ella despierta? –No lo creo, escucha como ronca- Eso no le gustará. ¡¡¡Vamos al futuro!!! –Simona, esa es otra peli, y este auto solo va al pasado. –

“Así había empezado andar por un París fabuloso, dejándose llevar por los signos de la noche”

Laura, donde dice había, debería decir habían. –Si. - Laura, los signos de la noche se transformaron en esta escalinata que llevamos horas sentadas. –Si. - No vimos a Zelda, Francis, Ernest, ni siquiera a Salvador. –No.- Ni a Owen, ¿te quedaste sin palabras, ahora que las necesitamos más que nunca? –¡Simona estoy pensando! – Laura ¿será que nos equivocamos?, deberíamos haber dejado que ella escriba sobre la propuesta. - Ya tenemos que irnos, porque algo salió mal.  – Laura, estamos en París, el de Julio Cortázar, así que arreglemos esto antes de irnos. - ¿Cómo? – Vamos hasta el Sena, quizás encontremos a la Maga, para que nos salve del lió en que nos metimos. Recemos que al volver ella siga durmiendo.  –Ella sigue roncando. – Eso no le gustará.





mas fragmentos en casa de Neogeminis