Se dio media sanción al proyecto de ley sobre regulación del
acceso a la interrupción voluntaria del embarazo y al proyecto de ley sobre
atención y cuidado integral de la salud durante el embarazo y la primera
infancia.
Muchas horas esperando, muchas horas escuchando a cada
expositor. Con lo cual sigo entendiendo que los interesados en que se apruebe
la ley, explicaron incansablemente que no se está en favor del aborto, simplemente
se está en contra de los abortos clandestinos que terminan con la vida de miles
de mujeres cada año y a favor de la correcta sanidad para todas, y no
simplemente aquella que tiene el poder adquisitivo para realizarlo.
Y aquellos que abogan en nombre de cuidar la vida de la madre
y del niñe por nacer, dieron su voto negativo, que en mi opinión siguen dando
lugar al aborto clandestino, al negocio millonario de la clandestinidad y la
sucesiva muerte de los miles de mujeres que pierden la vida en esos lugares y
en manos de ese negociado. Porque no sean hipócritas, las mujeres ricas y llamadas
de bien, también abortan.
No jodamos, aborto, hubo siempre, desde que el mundo es
mundo. Y esta ley NO obliga abortar.
Pero este es el mundo que tenemos, patriarcal, desde todos
los ángulos que se miren, se sigue leyendo y comprendiendo las leyes que
escriben los hombres para los hombres sin perspectiva de género y la exclusión
de las mujeres.
Y por favor no me salgan con Dios, porque en nombre de Dios,
se han hecho las aberraciones más grandes de la historia, en guerras, y dentro
de las mismas sectas religiosas ya sea cual fuera, también, violaciones y
genocidios de todo tipo.
De una buena vez, se tiene que comenzar a comprender, que
nuestros derechos y deseos también tienen que ser leídos, escuchados y
entendidos. No queremos más que nuestro territorio sea la cocina y la crianza
de hijos y cuidado de maridos, si no es por el deseo propio de hacerlo, y NO
como nos han obligado por miles de años que para solo eso servimos.
Que la lucha por conquistar aquello que nos pertenece,
revindique a las mujeres que vienen haciendo historia.
Esperemos que el Senado de la Nación, apruebe la media
sanción que falta.
Nos queremos niñas, NO madres.
Nos queremos vivas.
Nos queremos libres.
Que sea ley.