jueves, 16 de enero de 2014

este jueves un relato: la anfitriona pone el principio



Unas mariposas se desprendieron del vestido de Simona, revoloteaban cerca de sus ojos, expectantes de cubrirlos al momento de entrar al salón. Con la mirada húmeda, recorrió las mesas vestidas de manteles negros y volados en color rojo, flores blancas en labrados jarrones, adornaban el lugar junto a sus cómodas sillas altas. La disposición de los arreglos permitían ver un amplio espacio en el centro donde se deslizaban varias parejas al compás de la orquesta.
Simona, parada a la derecha de la puerta de entrada, miro el clavo como signo, referencia de la tristeza y alegría que se balanceaban en el perfecto conocimiento de la pasión. Permitió que los recuerdos le golpetearan el alma. Y sintió, por primera vez, que por nada del mundo se escondería de ella misma.
Una luz, guiaba sus manos, entrelazadas con los acordes de un vals, y, entre medias vueltas, la sonrisa de un abrazo bienhechor desarmo los antifaces, que al vuelo de las mariposas, volvieron con buen ritmo al vestido de Simona.
Mientras, un susurro, cálido y seguro le secreteaba en su oído: "bienvenida mi amor"



otros principios y continuaciones en Llanuras Abisales




lunes, 13 de enero de 2014

palabra con Sindel

En cada paso que se abraza
al futuro
viene bailando la vida.




propuesta de nuestra amiga Sindel


jueves, 9 de enero de 2014

este jueves un relato: un regalo con inspiración


La cordura en pequeñas dosis se iba colando por los bolsillos de las pérdidas, renuncios obligatorios y, en cuenta gotas fue pagando su sentencia en soledad y arrugas. Tantos años de fuerza y esfuerzos que ni codo a codo le dieron margen a un alivio. ¡Debería ser una recompensa primaria! Su hogar un árbol y algunos cartones inventados en invierno. La huella del desvarío se dibujo en una tarde, sin pretender, se puso su gran disfraz que la llevo de paseo por largos caminos. No recuerda cual es el nombre de la calle de su infancia, pero si el número que la identificaba, a su niñez lejana. Trescientos setenta y seis se repetía, para no olvidar lo poco que le quedaba. 
Se miro con su espejo de adolescente entristecida. Y las dos miradas, en perfecta comunión,  decidieron de manera unánime ir cantando loas de piantadas y jugar con la niña del globo rojo.



mas regalos en casa de nuestra amiga *Gaby




lunes, 6 de enero de 2014

palabra con Sindel

Bajo este cielo de encuentro
Simona, la luna y yo
Seguiremos tus letras enlazadas al universo.



propuesta de nuestra amiga Sindel



viernes, 3 de enero de 2014

palabra con Sindel


Entre balanceo y marea estreno palabras
es un efecto hechicero que se provoca en mi boca
al chocar con el fulgor de tu mirada.



propuesta de nuestra amiga Sindel



martes, 24 de diciembre de 2013

♥♥♥




Con cariño les deseamos

¡Felices fiestas!



¡¡¡Simona, la luna y yo!!!

jueves, 12 de diciembre de 2013

como árbol para Simona


Simona va perdiendo el pelo pero no sus mañas. Repite como una loca, la frase. Se le ha quedado dando vueltas de tanto escucharla. Vueltas en la manzana de esta vida, porque en la esquina de la esperanza, encontró solamente una esquina. Y de tantas esquinas cruzadas con las vueltas de la vida, sabe de lo que no hizo, y de sus propias ganas que no han tomado impulso.
Se disuelven como lindos pensamientos, como una deliciosa manzana que cuelga a punto de madurar en la copa del árbol. En realidad, sabe que no aprenderá los nombres de la cantidad de árboles que hay en este planeta. Ahora, si sabe, que puede tocarlos, algunos, los más próximos, hasta admirarlos. Disfrutar de su sombra en pleno verano, cobijarse ante la lluvia y observar como se mecen a causa del viento, sus largas ramas en invierno.
Simona respira el dulce aroma que desprenden los árboles que a su alrededor, perfuman sus días.
Días de silencio. Silencio cómplice, que dice, porque escucha y observa. En definitiva es un silencio no por omisión, sino por alusión a aquello que se calla, que no es igual. Y entre el laberinto de las ramificaciones que exceden y caen, la poda es necesaria, sin lastimar la sensibilidad de la pasión que corre por su sabia. Simona es mañosa, y por tanto ha diseñado su  árbol del alma, donde va colocando bolas de presente feliz.