Me hacía mucha
ilusión ir al concierto esa noche, había esperado por años, mas, trabajaba día
a día para ello. Repartía vida en cada instante, a todos los seres que estaban a
mi lado. Espero haber hecho un buen trabajo. Es que me esmeré mucho para
lograrlo, con paciencia, aunque a veces tuve mis errores, y debí aprender de
ellos. Fui juntando todos mis ahorros para el boleto, el trayecto parece largo
cuando inicia, y uno cree que siempre falta. No sé, pero logre llegar a él. Ya no
importaba mis pesares, porque me ofreció un lugar privilegiado: las nubes, el
mar y esas arpas sonaban a ángeles… al fin había llegado y con el hermoso deseo
cumplido, la música. ¡estaba en el mismísimo cielo!
vamos por mas música a casa de Marifelita,




