martes, 21 de septiembre de 2010

hay noches

“En la noche dichosa, en secreto, que nadie me veía, ni yo miraba cosa, sin otra luz ni guía sino la que en el corazón ardía”

San Juan de la Cruz

El grillo cantaba pausado, en el hermoso silencio de la noche, quería entrar por la ventana; o quizás, era el deseo de sentirlo, tan próximo, tan mío, tan suave.
De niña, creía, que al cerrar los ojos la ciudad también lo hacia, que el mundo redondo, también soñaba y dormía. Hasta que un día descubrí, que en las noches, también hay despertares.
Me levante y ahí, estaba el, golpeteando con su colorido y suave sonido.
Me presento la luna, tan altiva y seductora. Compañera de silencios, lagrimas, de amores, de sueños y confesiones.

Hay noches en que sueño despierta…


sábado, 17 de julio de 2010

la poesía

Cuando desnuda el alma
se convierte en ángel
escuchando los sonidos
del majestuoso sentimiento
donde plasma su dolor
en alegrías y tristezas.

Con su complicidad
desviste brillos en los ojos
que miran cautivos
en las olas del mar
en un cielo estrellado
en la compañera luna.

Se desnuda en caricias
de infinitos colores
haciendo eterno el amor
reclamando justicia
en la voz de
los que ríen
los que callan
los que lloran.



miércoles, 9 de junio de 2010

este día

La noche se acuna
muy fría detrás de mi ventana
el animo demorado
en estos días
se sienta a contemplar
una taza de café
que humea ilusiones
a una época precisa.

La mirada se pierde
en el balanceo de la memoria
mientras recorre imágenes
desteñida por la ocasión.
Se escuchan voces
que han pasado
dejando historia
y también su geografía.

He sembrado
con esmerada voluntad
voy cosechando
los esfuerzos de años.
Veo el crecimiento
combatiente en su propósito
he aprendido a caminar
entre piedras y algodones.

Quedan heridas por sanar
y algunas lagrimas.
Agradecida…
de los desafíos de la vida
de las manos presentes
en cualquier tiempo.
Las gotas de lluvia
deslizándose por mi piel
renuevan la esperanza
para que los deseos
no se duerman en el olvido.

Otro año más, que da principio en este día…



lunes, 17 de mayo de 2010

¡¡¡Ay amor!!!

Cuando fue que deje de amarte…

Si con solo nombrarte
mi cuerpo palpitaba de emoción.
Mis ojos destellaban alegría.
Con la sola sospecha
de pensarte a faltar, mi cuerpo
se retorcía de dolor.
¿Dime amor, cuando fue
que deje de amarte?
Es que no se cuando ocurrió.
Fui en busca de respuesta…
El odio tan egoísta
de tamaño sentimiento
se requiere de tantos requisitos
que solo me ignoro.
La bronca me dio la espalda
por no poder encontrar
el camino a mi corazón.
El olvido riéndose de mí
con voz de enojo
en tono un tanto irónico
expuso que nunca fue convocado
ni para llegar tarde a la ocasión.
La razón me tomo por sorpresa
pidiendo que le consulte al amor
que sonrojado y cabizbajo
me ha contado
que ha sido obra de la desilusión.
Y me embarga una tristeza
no tener un recuerdo
que se lleve alguna lagrima
o al menos una emoción
que pueda salvar ese amor.
¡¡¡Ay, amor!!!



lunes, 19 de abril de 2010

¿Lo conoces…?

A ese amor, que roza lo apasionado, el vuelo y la locura del enamorado. A ese amor sabido de principio que debería partir y partirse. A ese amor que le hizo sonreír, a ese amor que le abrió las ventanas de su corazón. A ese amor que se le dijo adiós.

Y con la mirada extendida en los destellos que rompen en el cielo, mientras unas lágrimas se echan a rodar, sabiéndose encontrado el sentido, del brillo que le dejaría una amplia y tímida sonrisa, en los ojos.

¿Qué difícil es soltar, verdad?
El, le prometió volver.
Ella, sabía que no era el nombre, sino quien ya la había nombrado.

¿Y que haremos ahora?
Ya veremos…




domingo, 28 de marzo de 2010

recuerdo

Desde el comedor de la vieja casa que me vio nacer, sentada en la silla mecedora de mi abuela, pude observar: el gran ventanal por el cual entraba una luz de siesta, espesa tras las cortinas con decorados a crochet. La mesa larga de madera con sus patas anchas, bien lustradas, en el medio del salón, acompañada por seis sillas altas del mismo estilo, en el centro un juego para tomar el té, en plata. El lindo reloj, colgado en la pared, anunciando las horas con sus largas campanadas, su eco se extendía a toda la casa, tan particular su sonido, como las teclas del piano en alto Italiano, que mi madre los domingos acariciaba con sus manos. La vitrina, guardaba la vasija para ocasiones especiales, en porcelana con ribetes en oro, al cual nunca se le veía ningún resabio de polvo. Delicadamente una vez a la semana, se atendía la limpieza general, costumbres de aquel entonces, cuando era una niña. Todos los sábados como juego se realizaba y cantábamos. Esto no es un sueño, es el recuerdo en esta tarde de domingo, mientras se siente el olorcito a las tostadas y el café con leche…

Afuera cae, una linda llovizna.


sábado, 27 de febrero de 2010

muerte perfumada

"Aquí yace Moliere, el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y en verdad que bien lo hace".
Epitafio en la tumba de Moliere

..te dejo:
mis días de amor, en tus costados que me abrazan.
mi boca pronunciada de húmedas palabras.
mi sonrisa iluminada en tus ojos detenidos.
mis sueños dormidos, acariciando lo eterno.
mi alma ilusionada desplegando sus alas.

..me llevo:
tus besos, a mi muerte perfumada.