sábado, 26 de septiembre de 2020

atraviesa

Esa lágrima que brota

solitaria y espesa.

Recorre mi mejilla

aliviando los pesares.

Dejando camino al suspiro

que danza en mi boca.

Estimulado por el viento

te abraza y me abraza.




miércoles, 23 de septiembre de 2020

este jueves un relato: Encuentro con Mi Pasado

 


Deje sobre la mesa el libro que estoy leyendo, la cuarta edición de “Las más bellas leyendas de la antigüedad” de 1837, una reliquia que paso por tantas manos que será para su bien que las mande a un encuadernador para su protección.

Al igual que aquellas imágenes atávicas, recordé la aventura que mi bisabuela se embarcó después de enamorarse de un marinero inglés, y no tuvo reparos en ir a buscarlo, regresando algunos años después junto a su esposo. Se me eriza la piel de solo pensar en esa época todo lo que abra vivido y enfrentado.

Creo en los lazos de sangre, y si bien nunca la he conocido, debo de haber heredado su pasión por el arte, no así su carácter.

Lo recuerdo muy bien, sé que amé a dos hombres, a mi esposo que nunca dejaría, con quien forme una hermosa familia.

Pero la sombra de mi pasado esta noche esta empecinada en volver.

Estaba parada junto del piano de cola, emocionada del concierto que terminaba de concluir. El Director, mi maestro, los aplausos, los ramos de flores, unos segundos eternos de inmensa alegría.

Alegría que nos hizo salir corriendo hacia el camerino con mi maestro, al llegar nos abrazamos emocionados y en eso, un apasionado beso nos sorprendió, se prolongó en una noche que jamás olvidare, como tampoco él la mañana siguiente en el andén donde me vio partir para jamás regresar.

A veces me pregunto: ¿Qué hubiera sucedido de subir al barco?, lo cierto es que tomé el tren de regreso.


otros relatos en casa de Mag





miércoles, 16 de septiembre de 2020

este jueves un relato: Insumisión

 

Imagen tomada de la web

 

Cada persona deberá ser responsable de sus actos y decisiones. De esta manera se dio inicio al debate abierto entre varios participantes de diferentes sectores de la población en el congreso que se llevó a cabo vía Zoom en septiembre de 2020, con esa modalidad que permitió la pandemia.

Mediante diversos discursos se dejó planteado las distintas posturas, en conclusión: gente que se quedó en sus casas y gente que salió a la calle. Gente que usó el tapabocas y gente que decidió quemarlos. Gente que creyó que el virus fue una mentira, y gente que padeció la enfermedad. Gente que sé lavo las manos, guardo las distancias sanitarias, y gente que se lavó las manos cual Pilatos. Gente que apoyó las decisiones del gobierno y gente que las desobedeció. Gente que pensó en el bienestar general, y gente que pensó en sí misma. Gente que odió y gente que amo.

Entre insumisión y sumisión hay una línea muy delgada Señores y Señoras, cruzar o no cruzar es decisión personal, ninguna de ellas se le puede calificar como buena o mala, simplemente son, la responsabilidad estará atento a las diversas situaciones. Así cerro la cesión el moderador.

Diciembre 2021, a través de este video se ve que han tomado las calles los supervivientes que dejo la pandemia: animales, una frondosa vegetación, insectos, sin rastro alguno de ser humano a la vista. Aquí reportándose Asimo, me estoy quedando sin e….ner…….…gi……..crahs.



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jueves, 10 de septiembre de 2020

este jueves un relato: Monstruos

 



¿Ven a ese Señor que esta frente a las cámaras? Es mi esposo, tan guapo y esa mirada que despierta la simpatía en los demás. Es servicial y dispuesto a ayudar a todos los vecinos, amigos y desconocidos.

Prometió cuidarme ante todos y Dios. Y creo que lo hizo. Mis sueños también formaban parte de esta nueva vida en mi matrimonio, terminar mi doctorado que me daría la posibilidad de progresar en mi trabajo y mi crecimiento personal. Al tiempo llegaron los niños y me vi en el dilema de dejar mi empleo para cuidar a nuestros hijos, él decía que como buen proveedor que no me preocupara, nosotros éramos su responsabilidad. Mis amigas de toda la vida se fueron alejando por mi falta de tiempo, mi esposo me sugirió que tendríamos más tiempo para nosotros. Dejé mis estudios por estar presente para el bienestar de la familia. Con el tiempo y tantas responsabilidades me percate de su cansancio, y con ello se iba desvaneciendo su buen humor. Se enojaba por cualquier motivo hasta por el ruido de los niños. Nos gritaba y algún empujón se le escapaba sin querer. Nunca dejo de pedirme disculpas, o regalarme algo para compensar ese mal momento.

Ese momento del cual se comenzaba a repetir. A veces era por mi manera de vestirme, caminar, o simplemente hablar, decía que no era propio de una madre y esposa. No tarde mucho en tener serios problemas con las escaleras, puertas, resbalones, etc. Eso respondía a mis vecinos cuando me preguntaban por mis moretones. Seguramente eso pasaría, porque me amaba y me cuidaba. 

No entendía porque las mujeres me decían que no era normal, que pidiera ayuda.

Ahora sé que tenía mucho miedo.

En este preciso momento se le ve tan afligido pidiendo ayuda a través de los medios que se apostaron en la puerta de nuestra casa. Me están buscando, hace 15 días que me encuentro desaparecida. Creo que una de mis vecinas alerto a las autoridades. No tiene opción, tendrá que dejar que las fuerzas revisen nuestra casa.

¡No se preocupen, seguro me encontrarán y podré estar a resguardo!



otros Monstruos en casa de Neogeminis




 



jueves, 3 de septiembre de 2020

este jueves un relato: Queridos Profes




Busco en mis recuerdos imágenes de tiempos escolares, encuentro una variedad de fotografías que viven tenidas de diversas sensaciones. No he sido una alumna fácil, ni dócil, más bien me compadezco de todos aquellos Maestros y Profesores que han tenido que aguantar mi carácter desafiante. He querido a muchos como también he detestado a otros tantos. Lo cierto que no me gustaba ir al colegio, me aburría bastante, era de esas niñas que vivía en su propio mundo de juegos, historias fantásticas y era la guerrera de mis propios cuentos.

Mi humilde homenaje no es para ellos, aunque hubo muchos que se lo merecen. Quiero agradecer a una Maestra que, sin serlo, me dejo una marca profunda en mi corazón. No se bien el parentesco había con nuestra familia. La llamaba tía, la recuerdo con su pelo blanco, de estructura pequeña y la voz más dulce y exclamativa que jamás volví a escuchar. Ella, venía a cuidarme por las tardes, más, yo le pedía a mi madre que por favor la buscara. Pasaba horas sentada junto a mi contándome cuentos, y entre ellos nunca hubo ni Caperucitas, Blanca Nieves ni Princesas. Todas sus heroínas eran mujeres que tenían un gran sentido de la solidaridad y lucha por un mundo más justo. Eran guerreras con un gran sentido social. Tampoco traía libros de cuentos, los inventaba en el momento. Su presencia en mi vida a marcado un camino, y gracias a ese camino encontré mi profesión que tanto amo, la vocación social, fue la puerta que me abrió y estoy infinitamente agradecida a esta Maestra de la vida.




otros queridos Profes encontraras en casa de Dorotea








miércoles, 26 de agosto de 2020

este jueves un relato: 8 años, 13 argumentos



“Entre la vigilia y el sueño, un personaje es tentado para usar una máscara que le daría un poder oscuro”


Te voy a contar una historia, un suceso que vivimos con el personaje del libro que leo cada noche. No creas que es una locura, es tan real como tus ojos que ahora me leen. Caleb es uno de los personajes. Un príncipe de la noche, dueño y señor de un reino de miles de años. Él es amable y encantador, y es el cuidador de una dinastía distinta.

Cuando comencé a quedarme dormida, y supongo que él también, me estaba contando que daría una fiesta de disfraces en el castillo, pero entre sueños llegué a leer que alguien lo tentaba con usar una máscara para esa noche, donde vendrán invitados de otros clanes, algo que se realizaba cuando la luna se ponía en conjunción con el universo. Se festejaba en honor a la tierra santa.

Desperté en un calabozo frío y derruido, entre penumbras pude divisar a mi amigo Caleb que se encontraba encadenado a una piedra, en principio no lo reconocí, tenía puesta una máscara que deformaba su rostro gentil. En ese momento me asusté, pero respiré profundo y me acerqué a él, quiso atacarme y al encontrarse impedido, me pude alejar unos pasos y le dije: soy Simona, tu amiga. ¿Qué ha sucedido? él no podía hablar, solo en susurro me pedía ayuda… comencé a sentir unos pasos escalofriantes a lo lejos, no sabía qué hacer, tenía poco tiempo. Pero decidí quedarme quieta en la oscuridad.

Escuché todo lo que decían, matarían a mi amigo y destruirían todo el reino que era el enlace entre los dos mundos, para mantener el equilibrio. No dejarían nada bueno. ¡Ahí, supe quiénes eran!

Eran los llenos de odio, envidia y de una crueldad que les da a esos seres que no pueden mirar más allá de su propio ombligo.

Yo tenía que ayudar a Caleb, era mi amigo, el que cada noche me deleitaba con hermosas historias.

No obstante, al despertar del sueño, no tendría oportunidad hasta la noche. Serán ustedes que deben darme algunos consejos, y cuando retome la lectura poder cambiar algo en el próximo capítulo y ayudar a Caleb.



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domingo, 23 de agosto de 2020

el viento


Azota con furia el viento en mi ventana, le escucho entre sueños, golpea, cada vez con más vehemencia como el dios que es. Ya no vuelvo a reconciliarme con el sueño, entonces voy a su encuentro, le abro sin dejarlo entrar. La calle está vacía, solo alguna ambulancia se escucha a lo lejos. Me apiado de su cara de horror, y enfado. Le hablo, lo acaricio y le digo que todo estará bien. Nos miramos tristes, porque sabemos que no está nada bien. Me disculpo por todas las catástrofes que solo esta especie suele causar. Pero nada alcanza, más calmado de tanto chillar, lo veo alejarse cansado, con sus manos en sus bolsillos, como quien se aleja cabizbajo porque sabe que no encontrará paz. Y yo, intento volver a un sueño mejor, con un mínimo atisbo de esperanza.