sábado, 21 de enero de 2012

individualizadamente geminiana

En los días que las primeras luces
me encuentra individualizada-mente
Géminis
¡No hay caso!
Somos dos, las que hemos despertado
o quizás mas
ni siquiera me detengo a preguntar:
¿Quién de nosotras, escribe
o habla?
la dualidad como hechizo en movimiento
se despliega en un torbellino
inquieto
caprichoso
pertinaz
ansioso
sensible y llorón.
¿Ponerme de acuerdo?
¡No! ya he desistido
somos como la imperativa primavera
y el remedio es:
¡Dejarlas ser!
aunque tampoco te garantice nada
porque bien sabemos de ante mano
que como el aire
no se pueden asir
cual mariposas
se escapan
juegan
latido a latido
entre los pliegues de su propio enredo
No sabemos.
Quizás estén dentro de algún cuento.






miércoles, 18 de enero de 2012

diez


Mis pies dibujan en el agua
mi sombra transparente
sin apenas tocarla.
Es tan delicado el enlace
que me provoca la imagen.
Que no me salva de la realidad
rozando en lo que creo 
y en lo que puede ser.
Me es extraño
el deslizante espacio de silencio
aun incierto, incomprendido.
Y estas palabras que brotan del teclado
como un dibujo precioso
que la naturaleza intenta advertir.
Se desnuda cada vez
que mi boca te pronuncia
y calladamente se derrama
en este lago de tranquilidad.
Se vale de grandeza
en la voz del amor
que puede irrumpir en esa bruma
con la claridad de anunciarse locura.



domingo, 15 de enero de 2012

pensamiento

Tocó con la punta
de sus pensamientos
la melodía
momentánea de los míos.

Encontramos 
la respuesta a los estímulos
respirando pausado
en el azul divino.

Acarició con su mirada
el horizonte de la boca
hasta deshacerse
peligroso, incierto y fugaz.



lunes, 9 de enero de 2012

cenizas

La tarde se muere de sol
Se calcinan las hojas
Palabras de cenizas son.



sábado, 7 de enero de 2012

llegan los madrugadores

Un sopor me llevo a punto de inconsciencia después de un lacerante dolor en el cuerpo, que desapareció cuando un destello se disperso en mis ojos. Vi unas figuras extrañas, me tomaron de las manos y piernas. Su piel era áspera, parecían escamas, atravesamos un corredor muy frío, hasta llegar a un aposento que solo contaba con un lecho muy rústico. Aparecieron dos más, se agruparon a mí alrededor con esos ojos negros azabaches, profundos y gélidos. Hablaban un idioma de silencios y cantaban una especie de réquiem, me untaron con un aceite negro. De golpe una serenidad, un calor, un fuego me despertó. La madrugada me encontró hincada en la banca de aquel templo. Me sorprendí al ver mis manos cubiertas de sangre, eran por las espinillas cuando toque su pecho, intentando sostener su desnudo corazón y cuerpo. Mientras balbuceaba, que ellos están por llegar… Cuando le pregunte: ¿quienes?, me miro y se le soltó una lágrima de sangre. Me sentí cobarde.




Mas relatos en el blog: http://galisan33.blogspot.com/

Gracias San por invitarme a participar.


jueves, 5 de enero de 2012

¿y si le escribo a los reyes?

Con tanta temperatura marcada en el barómetro, es mejor que me quede aquí, bajo la fresca que entra por la ventana, debido a la buena predisposición del viento. El aire acondicionado, nunca me hizo bien, después de unas horas, empiezo a resfriarme. Estar resfriada me pone fastidiosa. Y por cierto mi ánimo no anda de ganas. Esta bastante ralentizado, pero desde aquí puedo dejar reposar la ansiedad y quizás tenga la suerte, de no pensarte y que mi mente se dispare por las líneas del horizonte que va describiendo el autor del libro, que me hace muy buena compañía por estos días. Enero no me gusta, es un mes demasiado largo, uno lo empieza con la pesadez que dejan las fiestas. Se que ha sido un buen año el que se fue, le di un verdadero cierre a unas cuantas cuentas pendientes y llegar al nuevo con la mochila vacía, da gusto. Ahora que lo pienso, me gustaría llenarla con las caricias de un buen amor. ¿Y si le escribo a los reyes? Eso voy hacer, escribirles, poner el pasto, el agua, mis tacones y los espero con música y mi vestido por donde se vuelan las mariposas.

¡Quizás esta noche me traigan alguna dádiva! 




lunes, 2 de enero de 2012

nueve

Me alcanza la gloria
arropándome con amigables versos
en las noches que no duermo.
Me apropio con soberana libertad
amanecida en la preciosidad
de narrar los sueños.

Se me olvida estrenar
acariciando lo que acontece
con el latido que anuncia
un lozano comienzo.